
No es difícil darse cuenta... las penas, los dolores, la tristeza, los ratos amargos para el alma, irremediablemente dejan su huella, pero así como dejan su huella, dejan su enseñanza...
Entonces... es en este sentir que reposo mi pensar hoy... y me digo...
" Supongo que si dejara de dolerme alguna herida, no podría reconocer la felicidad de los pequeños instantes de la vida, y en mi corazón atesoraría únicamente opacidades, rutinas y nubes sin sol."
Es cuando comienzo a amar las espinas de mi rosa de la vida...








