A veces te me ocurres tan frágil que quisiera guarecerte del mundo...
Hacer girar en retroceso el tiempo, o detener, o incluso deshacer hacia atrás el universo, para reinventarte una vida sin dolores, o sin lágrimas, o sin tristezas... eso quisiera a veces.
Y digo a veces porque como yo, sentís que en el fondo simplemente queremos que la vida siga siendo vida, a pesar de que nos diluvie en el alma.
Qué sería de la vida sin esos sacudones tierra adentro de uno? Todo sería tan monótono que lo bonito dejaría de parecernos bonito y nos aburriría... Y es que cada día sería una sucesión de días iguales al de ayer, y al de la semana pasada, y al del año anterior...
Sí, sería una rectitud tan perfecta, que la parsimonia en el tránsito también terminaría por hacernos querer otra cosa para nosostros...
Sabés que pasa? somos humanos... y en la humanidad que portamos tenemos eso de querer siempre lo que no tenemos, sin detenernos a aprender de lo que sí tenemos o nos toca, para crecer, para aceptar lo que viene... y seguir viviendo como nos sale, pero sin culpas y sin daños a terceros...
Suele sudceder siempre que nos toca solo lo que somos capaces de soportar, aguantar o dejarnos transcurrir en el corazón... todo está dosificado, aunque parezca un vacío o un dolor inmenso...
Luego de las tormentas siempre vuelve a brillar el sol, por lo que sea que dure... la cuestión está en aprovechar ese calor para atesorarlo en el alma y entibiar los días fríos...
Un beso inmenso y mi deseo de un bello fin de semana.
Cari
Hacer girar en retroceso el tiempo, o detener, o incluso deshacer hacia atrás el universo, para reinventarte una vida sin dolores, o sin lágrimas, o sin tristezas... eso quisiera a veces.
Y digo a veces porque como yo, sentís que en el fondo simplemente queremos que la vida siga siendo vida, a pesar de que nos diluvie en el alma.
Qué sería de la vida sin esos sacudones tierra adentro de uno? Todo sería tan monótono que lo bonito dejaría de parecernos bonito y nos aburriría... Y es que cada día sería una sucesión de días iguales al de ayer, y al de la semana pasada, y al del año anterior...
Sí, sería una rectitud tan perfecta, que la parsimonia en el tránsito también terminaría por hacernos querer otra cosa para nosostros...
Sabés que pasa? somos humanos... y en la humanidad que portamos tenemos eso de querer siempre lo que no tenemos, sin detenernos a aprender de lo que sí tenemos o nos toca, para crecer, para aceptar lo que viene... y seguir viviendo como nos sale, pero sin culpas y sin daños a terceros...
Suele sudceder siempre que nos toca solo lo que somos capaces de soportar, aguantar o dejarnos transcurrir en el corazón... todo está dosificado, aunque parezca un vacío o un dolor inmenso...
Luego de las tormentas siempre vuelve a brillar el sol, por lo que sea que dure... la cuestión está en aprovechar ese calor para atesorarlo en el alma y entibiar los días fríos...
Un beso inmenso y mi deseo de un bello fin de semana.
Cari

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