Y pensar que me haces felíz con solo pensarte... no me importa ni la vida que llevas, ni la que traes... ir y venir son inconstantes.
Y pensar que me emocionas, con solo vivirte... cuando en cada despertar eres mi iteración de palpitares.
Y es que siento que el corazón se me escapa por una hendija, y cae... y te llegas con tus manos, y lo apresas... y te lo quedas...
Y es que estás siempre allí... o en mí...
Estás... y has venido para anidarme, mientras van naciendo los hijos de éstas emociones, que crecen y se desperdigan, y te abarcan ése, tu corazón que supo maravillarme.
Y pensar que me haces felíz... y me aletargas las alegrías, en éste mi cuerpo cautivo de tu piel, tu alma... tu carne...
09/07/11

0 comentarios:
Publicar un comentario